Jugar al juego de las citas de niño

Besa a escondidas en el trabajo o ten citas rápidas para encontrar a tu pareja ideal. Cuando encuentres un juego que te encante, guárdalo en los favoritos de tu perfil para poder volver a encontrarlo fácilmente. Pero visita esta página frecuentemente para descubrir todos los juegos de citas nuevos que agregamos. Esta etapa se constituye en una suerte de transición entre el formas de juego más solitarias, a otras formas de juego que involucran la interacción con otros. Juego asociativo : Se da cuando el niño está interesado en jugar con otras personas pero no en coordinar sus actividades con las de esas personas. Indíquele a los padres del compañero de su niño lo que deben esperar e invítelos a quedarse durante la cita de juego. Ofrezca un incentivo al final de la cita de juego como una merienda especial o una actividad divertida. Sea paciente. La confianza de su niño crecerá con cada cita de juego, así que no se rinda. Otros cuestan millones de dólares, como el baloncesto profesional. Los juegos en general tienen ganadores y perdedores, y la gente juega porque son divertidos. Si no tienes a nadie con quien jugar te puedes entretener leyendo la siguiente recopilación de frases, citas y aforismos sobre el juego. «El juego, por inocente que sea, pone al descubierto igualdades y afinidades, porque cuando jugamos con alguien no existen las fronteras, ni las jerarquías, ni las biografías; el juego es un espacio de todos y para todos» Albert Sánchez Piñol. «Jugar le da la oportunidad al niño de practicar lo que está aprendiendo” Fred Rogers. Juegos de Barbie Christmas Dating, Planificacion de Bodas, Rapunzel Historia de Amor, Besos en San Valentín, Speed Dating, Juegos de Citas de Novios online gratis. Besa a escondidas en el trabajo o ten citas rápidas para encontrar a tu pareja ideal. Cuando encuentres un juego que te encante, guárdalo en los favoritos de tu perfil para poder volver a encontrarlo fácilmente. Pero visita esta página frecuentemente para descubrir todos los juegos de citas nuevos que agregamos. Jugar es hacer algo con alegría con el fin de entretenerse, divertirse o desarrollar determinadas capacidades. El niño que juega es feliz y, cuando un niño es feliz con toda seguridad aprenderá antes. El primer acto creativo del ser humano es jugar y, jugar significa indagar, conocer, descubrir todo lo que se necesita para hacerse adultos. En Guiainfantil.com te contamos por qué es tan ... 7. Pinta y acierta. Para este juego necesitaréis ser al menos cuatro jugadores y crear dos equipos.Un miembro del equipo le dirá a otro del contrario lo que debe dibujar para que los de su propio equipo adivinen de qué se trata ¡sin utilizar las palabras! Este mismo formato se utiliza para juegos como el de ‘las películas’, en el que tendremos que adivinar el film a través de la mímica. Juego de Barbie Christmas Dating, Planificacion de Bodas, Rapunzel Historia de Amor, Besos en San Valentín, Speed Dating, Citas de Novios online gratis.

Madre Con Derecho Intenta Robarme Mi Teléfono (Un Clásico)

2020.06.15 03:03 AupaAtletico7 Madre Con Derecho Intenta Robarme Mi Teléfono (Un Clásico)

A Esta Historia la Llamo: Madre con Derecho Intenta robar mi Teléfono Por un Emulador. (Aunque Parece Falso Esta Historia es Real al 100%) Esta Historia Ocurrió Antes de la Pandemia en Perú (En Verano). Mi Madre Me Llevo al Doctor debido a que tuve una infección en la Espalda (No Pregunten Porque?) Pero estaba esperando Mi Turno con mi madre, ahora recientemente mi Padre me había regalado un Celular y Me Había descargado un Emulador de GBA con muchos de mis Juegos Favoritos de la Consola Entre ellos: Pokémon Rojo Fuego, FIFA 2007, Mario Kart, Etc. Y en ese Momento Jugaba Mi Juego Favorito de la Consola "Kingdom Hearts Chain Of Memories" (Se que Para los Fans Expertos en Kingdom Hearts Lo Consideran Una Basura Pero Fue Mi Primer y Único Juego de la Saga Hasta la fecha) Estaba en La Parte de Bastión Hueco (El Mundo de la Bella y La Bestia) en Ese Momento a mi Madre le Dieron Ganas de Ir Al Baño y Yo Espere Sentado en una Banca Porque Sabia Que la Fila Iba a Tardar mucho (1 Hora) Cuando a Medio Juego Llega Karen y Su Demonio (Parecía de 5 o 6 Años) Pero No Me Importo estaba Muy Concentrado en el Juego. En Cierto Momento Logre Activar La Primera Puerta de Las Cinemáticas (Me Había Gastado Todos Mis Naipes Mundo y Luche Con Muchos Sincorazón Por 10 Minutos) Cuando Empieza la Cinemática, el Engendro de Satanás ve El Juego y le Dice A su Madre:
ND: Mira Mami Son Donald Y Goofy.
En ese Momento Madre Con Derecho Me Habla de Manera Amable (No Parecía una Karen)
Karen: Oye Niño Me Puedes poner ese Juego En La Play Store Para que mi Hijo lo Juegue Porfavor.
Yo: Con Gusto Señora
Karen Me Da Su Teléfono y Yo le descargo el Emulador. Cuando Abrí el Emulador vi que Karen se Veía Medio Fastidiada.
Karen: Y el Juego de Disney Donde Esta?
Yo: Señora Necesita Esa Aplicación para descargar El Juego, Ahora le Pondre El Juego"
Después Pongo La Pagina Donde Descargue el Juego y Karen Dice Enojada "Porque Me Pones Esas Paginas Seguro Tienen Virus"
Yo: Señora No Se Preocupe esta Pagina Yo Mismo La Use Para Descargar El Juego.
Karen: Pero El Tuyo Se ve más Moderno (Era un Sansumg Viejo Y Usado) seguro le Pasa Algo Al Mio (Su Celular se Veía Más Viejo que el Mio)
Yo (Aun Calmado): Señora ¿Quiere el Juego Si O No?
ND (Llorando): !!MAMI QUIERO SU JUEGO DE DISNEY AHORA¡¡
Karen: Tranquilo Bebe Lo Tendrás.
Karen Entonces Procede a Intentar Jalarme el Teléfono para Quitármelo, pero Entonces Lo Guardo y le Grito: "QUE LE PASA SEÑORA"
Karen: Mi Hijo Quiere Tu Juego de Disney así que Te Ofrezco Cambiar de Teléfono Son Lo Mismo.
Yo: NO!! En Primera Tu Teléfono es Más Viejo que el Mio y en Segunda No Te Conozco. En Ese Momento Llega mi Madre y Dice.
Madre: ¿Que Esta Pasando Aquí?
Karen (Modo Endemoniado): ESTE MOCOSO LE ROBO EL CELULAR A MI NIÑO.
Luego Viene Un Guardia Escuchando Todo Y Dice.
Guardia: Niño ¿Eso es Verdad?
Yo: Señor Yo- Niño Con Derecho Procede a Patearme en la Pierna e Intentar Coger Mi Teléfono Pero Falla
Yo (Con Una Idea): Señora Si Es Verdad ¿Cual Es El Fondo De Pantalla del Teléfono?
Karen (Con Cara de Asustada): E-Es Un Paisaje.
Guardia (Intentando Controlar Al Demonio): Niño Puedes Darme el Celular Para Ver Si Es Verdad?
Yo: Con Gusto (Mi Fondo De Pantalla es una Foto del Atlético de Madrid)
Guardia: Señora Este Teléfono Es de Él.
Karen: PERO MI HIJO QUIERE SU JUEGO.
Karen Intenta Golpearme Y Robar Mi Teléfono Pero El Guardia la Atrapa y Se la Lleva Mientras Su Pedazo De Mierda con Patas se Pone a Llorar.
Después de Eso Nos Piden Disculpas y nos Dan Un Descuento en El Hospital para Mi Próxima Cita. Lo Mejor de Ese Día fue que después del Hospital Mi Madre me Llevo a Comer a KFC y Puede Completar el Nivel de Bastión Hueco sin Problemas (Bueno después de que Maléfica Dragón Me Partió El Culo Tres Veces Seguidas Pero a la Cuarta Pude Vencerla) Este Fue Mi Primer Encuentro con una Karen y eso que me encantar ver los vídeos de Madres Con Derecho pero no fui Precavido Ante La Amenaza.
Actualización: El Mismo Día Que Comente mi Historia Al Fin Pude Pasarme el Juego. (Como Sora, Recién Empiezo la Historia como Riku) Valio la Pena Jugar hasta las 3:58 AM Para Terminar el Juego. Fue Difícil Vencer a Marluxia con sus Pinches Pétalos y Su Batalla Final. También Llore con el Final (No Me Juzguen) y Por Primera Vez Me Vi todos los Créditos de un juego Por esa bella Canción que tenia. Se Que era Innecesario Contarlo Pero la Verdad Quería Hacerlo.
submitted by AupaAtletico7 to padresconderecho [link] [comments]


2020.05.13 11:01 QuejumbrosoRoy ¿Que debo hacer? Eh estado enamorado de la misma chica por básicamente TODA MI VIDA, pero la situación actualmente está jodida y no se cómo dejar de preocuparme tanto por ella

Antes que nada, está historia no es mía, pero es una historia que no importa cuántos años la lea siempre me pone mal, está historia es narrada por un adolecente de 16 años y tuve que traducirla del inglés al español, pues tenía el archivo guardado en mi PC y decidí traducirla por lo que pido perdón si algunas cosas no tienen el mayor sentido del mundo...
Estoy enamorado de la misma chica toda mi vida, nos conocemos desde el jardín de niños, sus padres son pobres y viven en una habitación con 4 chicos por lo que a ellos no les importa lo que ella haga durante las noches, salimos casi todos los días del año, nuestros amigos bromean con que algún día nos casaremos además ella sabe lo que siento y dice sentir lo mismo, pero que no quiere anunciarlo por temor a complicar las cosas, hemos tenido algunas citas pero no más que eso, ella dice que le gustó mucho, pero está asustada como para avanzar a una relación más seria, me eh resignado a ser virgen hasta que me case con ella, también cabe aclarar que pasamos el rato con otros dos tipos a los que llamaré Erick y Dave, generalmente consiste en jugar Halo en mi casa, aveces fumamos hierba cuando Erick puede conseguirla también hablamos muy a menudo de fiestas y del hecho de que nunca nos invitan a ellas, Erick tiene un primo al que llamaremos Oldfag nos lo presento y empezamos a salir y divertimos con el aunque el tenga 37 años, pues nos compra cervezas, hierba y nos deja fumar hierba en su casa, empezamos a ir más regularmente con Oldfag para beber y jugar Halo cada semana, mientras su esposa e hijos no se encuentran con el, pues van con su suegro un viaje de 2 horas en automóvil de ida y otras 2 horas de vuelta, el nos compra cervezas, tiene mucha comida chatarra para nosotros y videojuegos, no es una mala situación para nosotros, pero el tiene una actitud de mandón que es un tanto molesta, como si fuera un rey, pero que más da, mi amiga y yo empezamos a tener una actitud de pseudo-novios más evidente y el Oldfag no deja de verla todo el tiempo, claro eso no me importa pero a pesar de el saber que ella estaba fuera de sus límites siempre está putamente encima de ella, pero saben, la peor parte es que a ella no parece importarle, un día le pregunta por qué no soy su novio en Facebook a lo que ella responde ”es más que nada mi mejor amigo", me siento furioso cuando Oldfag me dice "Hombre rindete, ella te está golpeando", solo le digo a ella que Oldfag es un idiota y ella tímidamente me dice ”ya me conoces no se cómo ser ruda" lo deje pasar por qué como buen adolescente no quería perder el sitio donde podíamos hacer lo que quisiéramos, entonces cometí uno de los peores errores de mi parte y dejé que Oldfag nos convenciera de beber y jugar al mismo tiempo, como adolescente idiota primero me sentí emocionado y hasta me pregunté ”¿Por qué no lo pensé antes?", Oldfag empieza a implantar diferentes reglas cada tanto bajo el argumento ”su casa, sus reglas" como mi pseudo-novia no juega tanto, a veces sus reglas de aplican más a ella, como por ejemplo: ella tiene que traer cervezas cuando hacemos multikill, mierdas como esas, un día el propuso que ella debería sentarse en la pierna del que ganará la siguiente ronda, el es obviamente mucho mejor jugador que nosotros, así que ya sabía lo que estaba tratando de hacer y le digo "oye no creo que ella quiera", al mismo tiempo ella dice "Ay chicos... Aceptando con cierta desconfianza" me senti como un verdadero idiota por ser tan sobreprotector, me pongo tan rojo y me siento tan avergonzado que no digo nada más y lo dejó, gran parte de las siguientes horas ella permaneció sentada en las piernas de Oldfag, me enfurezco cuando nos vamos y tenemos una pelea por eso y no nos hablamos hasta el siguiente día, ella empezó a maquillarse cada que vamos con Oldfag.
Las cosas continúan así por un tiempo, más sentadas de pierna y aveces le hace hacer un baile sexy en broma nada de lo que pueda quejarme en publico, un día tenía la boda de un tío el mismo día en el que nos juntamos con Oldfag y le pregunto si quiere venir conmigo a la boda, ella dice "probablemente no" me dice que trata de salir de eso pero que los muchachos son agresivos y teme a decirles que no, dice la verdad pero me molesta que no pueda ser firme con ellos y esto desata otra pelea.
No tengo muchos ánimos de ir a la boda y francamente me visto mal para el evento por que tenía un declive emocional durante todo el fin de semana que trate de contactarme con ella, cuando algún puedo comunicarme con ella dice que estar con sus padres, pero por su tono de voz puedo saber que ella se sentía increíblemente culpable por algo, mi declive empeora, resulta que habían venido demasiado y habían incorporado los desnudos en el juego, Oldfag, Erick y Dave la vieron completamente desnuda y volvemos a pelear, es extraño pero nunca me había sentido tan excitado en toda mi vida, pensé en qué todo se había acabado y tendría que buscarme una nueva vida social, esa misma noche ella se aparece muy noche en mi casa llorando me dice que tiene un gran problema y me pide perdón constantemente, eso movió algo en mi pero la intenté tranquilizar acariciando su cabeza mientras ella lloraba abrazada de mi, eso siguió hasta que la acosté en mi cama y ella se duerme.
No quiero ver a Erick o Dave y no voy con Oldfag por un tiempo, al igual que ella, aunque eventualmente ella vuelve a ir con ellos para "arreglar nuestra rota amistad" ella decía, me di cuenta que la mayor diferencia entre más casa y la Oldfag era el alcohol, por lo que estúpidamente creo que si robaba alcohol de la repisa de mis padres para que ella no fuera con Oldfag las cosas se pondrían mejor no se que pasaba por mi cabeza pero, eventualmente mis padres me descubrieron y como ella estaba conmigo en ese instante le prohibieron venir a mi casa, por lo que eventualmente voy con ella a casa de Oldfag para beber y jugar, mis notas empiezan a irse al infierno, además de que mis padres me castigaron por eso y la combinación de hechos hizo que tuviéramos una gran pelea
Al día siguiente nos marca diciendo que tendrá el lugar para nosotros y que vayamos ya para este punto estaba harto de el y me nege, trate frenéticamente de comunicarme con mi Pseudo-novia para que ella tampoco fuera, pero ella seguía molesta conmigo e ignorandome ese fin de semana fue el más largo de mi vida.
Cuando por fin fue lunes me dirijo a la escuela con toda la intención de hablar con ella, pero me ignora todo el dia y se va antes de la escuela por lo que no puedo hablar con ella, le mando un chilion de mensajes diciéndole que nuestros problemas eran cosa del pasado y que realmente quería hablar con ella, si es que solemos pudiera contestarme, buscar a Erick y Dave preguntarle de forma muy poco sutil ¿Que mierda paso el fin de semana?
Erick huye y Dave me dice que volvieron a jugar al strippHalo , Demás de que me confiesa que Dave y Oldfag la manosearon cuando ella estaba prácticamente desmayada, dijo que lo lamentaba pero que estaba tan ebrio que no pudo detenerlos, me hirvió la sangre por lo que le di un golpe a Dave y eventualmente ella volvió a hablarme diciéndome "Estás actuando como si esto estuviera a punto de acabar" ella lo dijo frente a Erick y Dave, me rompí, llore y salí corriendo del lugar, me sentía tan mal hasta el punto de pensar que mi vida se había acabado, ella aparece en mi casa muy noche, sin llamar ni nada, ella llora frente a la puerta mi enojo desaparece y le digo ”ests bien, se lo que te paso y te perdono" nos vamos a mi habitación y nos acostamos en mi cama.(todo a escondidas de mis padres)
En mitad de la noche ella repentinamente soltar un ”te amo" ni siquiera vacile y le dije ”yo también te amo"
”¿No importa que? Ella dice
”por supuesto" respondí
Le pregunté por qué había dicho ”no importa que"
Eventualmente empezar a sentir una terrible sensación en mi ser, se me heló la sangre y mi estómago se sentía como si hubiera sido pateado apenas termine de soltar mi pregunta Me confiesa que sus padres la habían hechando de su casa y que sabía la mala situación que estaba pasando con los míos por su culpa
Ella admite que Oldfag le había dejado estar en su casa el tiempo que necesitará (obviamente a escondidas de su familia)
Yo me sentía estremecido con cada palabra que ella me contaba y empezo a tener sentido el como ella se había comportado conmigo últimamente, no debí preguntar Pero tenía que saberlo, ella me dijo que hicieron de todo, solo sentía que estaba por vomitar y sin saber porque pregunté por detalles
"¿Cuántas veces?"
Ella me dijo que como un millón de veces
”¿Lo disfrutaste?"
Primero dijo que no pero que sentía una sensación orgásmica en ella
”¿En que posiciones?"
Mis lágrimas empezaron brotar de mis ojos mientras ella me decía en la del "misionero" y "de perrito"
"¿Condón?"
No, hacían el método del ritmo, ambos estábamos llorando en este punto, seguía en estado de shock durante la mañana, ella tomo anticonceptivos
Estuvimos bastante asustados los siguientes días, ella decía te amo cada día como si no supiera decir nada más, actualizó su Facebook oficialmente, todo el instituto sabía lo que había pasado pero no me importaba una mierda esa atención no deseada, estábamos agarrados de las manos todo el tiempo y decirnos que todo estaba bien entre nosotros.
Oldfag nos llamó para que fuéramos a su casa de nuevo, reímos porque pensaba que iríamos otra vez, después de clases buscar a mis ahora real novia y verla con Erick y Dave y escucho que irán con Oldfag, me niego a ir pero los tres se van sin hacerme mucho caso, los sigo sin que me notaran pero al llegar a casa de Oldfag hago notar mi presencia, no les importa en lo más minimo, so beben y juegan Halo, tengo está sensación de que no soy parte del grupo trato de llevarmela pero Erick y Oldfag la convencen de quedarse un rato más, voy al baño y al regresar ella está en las piernas de Oldfag y como si yo no estuviera empiezan a besarse, Oldfag realmente se sorprende el verme y ella responde ”tranquilo el lo sabe" solo digo me largo y ella dice que se quedará un rato más. Solo me aleje unos pasos de la casa volteo y los veo besándose tomo una foto con mis celular y mientas lloraba marque a la policía diciendo que había un adulto y dos adolecentes bebiendo y besándose, me largué de ahí, llame a Dave y lo amenace para que me diera el número de la esposa de Oldfag, el accedió pues se sentía culpable la llame, y le mandé una foto donde se ve a ella y a Oldfag besándose
¿Que debo hacer ahora?
submitted by QuejumbrosoRoy to espanol [link] [comments]


2016.08.14 13:57 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 2 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Pero, ¿cómo se logrará esta reducción y redistribución del trabajo doméstico? En la transición de la dictadura del proletariado al comunismo pleno, la transformación de la familia es un corolario de la expansión de la producción y el aumento de la abundancia. Su extinción o desintegración es resultado del éxito económico. En el proceso, será remplazada por nuevas formas de vivir que serán inconmensurablemente más ricas, humanas y gratificantes. Bien puede haber la necesidad de desarrollar algunas reglas en el curso de esta transformación conforme la gente busque nuevos modos de vida. En el periodo de transición, será la tarea del colectivo democrático de los obreros, el soviet, construir alternativas y guiar el proceso.
Vogel no plantea la cuestión crucial: cuando la mujer se libere de la esclavitud doméstica, ¿será libre para hacer qué? ¿La reducción del tiempo que pase en el trabajo doméstico será compensada por un aumento comparable en el tiempo que pase en su trabajo, dos horas menos lavando ropa y trapeando pisos, dos horas más en la línea de ensamblaje de la fábrica? Ésa ciertamente no es la idea marxista de la liberación de la mujer.
Remplazar el trabajo doméstico y la crianza de los niños con instituciones colectivas son aspectos de un cambio fundamental en la relación entre producción y tiempo de trabajo. Bajo una economía socialista planificada, todo tipo de actividad económica —desde la producción de acero y computadoras hasta la limpieza de la ropa, los pisos y los muebles— pasará por un constante y rápido aumento en la cantidad de producto por unidad de trabajo aplicado. Mucho antes de que se logre una sociedad comunista, es probable que la mayor parte del trabajo doméstico ya se haya automatizado. Más en general, habrá una reducción continua del tiempo de trabajo total necesario para la producción y el mantenimiento de los bienes de consumo y los medios de producción.
En una sociedad plenamente comunista, la mayor parte del tiempo será lo que ahora llamamos “tiempo libre”. El trabajo necesario absorberá una porción tan pequeña de tiempo y energía que cada individuo se lo concederá libremente al colectivo social. Todos dispondrán del tiempo y de los recursos materiales y culturales necesarios para realizar trabajo creativo y gratificante. En los Grundrisse (1857), Marx cita la composición musical como ejemplo de trabajo genuinamente libre.
Los “feministas socialistas” falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques
En 2005, Sharon Smith, figura dirigente de la ISO que se pretende una teórica, publicó un libro, Women and Socialism: Essays on Women’s Liberation (La mujer y el socialismo: Ensayos sobre la liberación de la mujer, Haymarket Books), del cual se espera una nueva edición revisada y expandida para este año [2015]. Un extracto de esta nueva edición, “Theorizing Women’s Oppression: Domestic Labor and Women’s Oppress-ion” [Teorizando sobre la opresión de la mujer: El trabajo doméstico y la opresión de la mujer], publicado en International Socialist Review (marzo de 2013), delinea lo que la ISO define como su nuevo enfoque del feminismo. La “teorización” de Smith se basa en gran medida en el concepto de que el trabajo doméstico no remunerado es el fundamento de la opresión de la mujer, como lo presenta Vogel en Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory.
Smith comienza criticando a Karl Marx y Friedrich Engels, un requisito esencial para acceder al medio feminista pequeñoburgués: “La manera en que Marx y Engels describen la opresión de la mujer presenta frecuentemente componentes contradictorios: en algunos sentidos cuestionando fundamentalmente el status quo de género, pero meramente reflejándolo en otros”. Smith critica incluso más agudamente la Revolución Bolchevique de 1917 en Rusia, un evento que los liberales, feministas o no, consideran en el mejor de los casos un experimento utópico fallido y, en el peor, el nacimiento de un estado policiaco totalitario.
Haciéndole el juego a los prejuicios anticomunistas, Smith afirma que los bolcheviques apoyaron el papel tradicional de la mujer, haciendo de la maternidad el más alto deber social: “A pesar de los enormes logros de la Revolución Rusa de 1917 —incluyendo la legalización del aborto y el divorcio, el derecho al voto y a contender por puestos públicos y la abrogación de leyes que criminalizaban la prostitución y la sexualidad gay—, ésta no produjo una teoría capaz de enfrentar las normas naturales heterosexuales o la prioridad dada al destino maternal de las mujeres”. Smith procede a citar una declaración de John Riddell, un historiador izquierdista que frecuentemente publica en la International Socialist Review de la ISO: “Las mujeres comunistas en ese periodo veían el tener hijos como una responsabilidad social y buscaban ayudar a las ‘mujeres pobres que desean experimentar la maternidad como la más elevada felicidad’”.
Apoyándose en una cita sacada de contexto, Smith y Riddell falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques. Los bolcheviques veían el remplazo de la familia a través de métodos colectivos para la crianza de los niños no como un objetivo distante en una futura sociedad comunista, sino como un programa que estaban empezando a implementar en el estado obrero ruso soviético existente. Alexandra Kollontai, una de las dirigentes del trabajo bolchevique entre las mujeres, abogó por instituciones socializadas que asumieran completa responsabilidad por los niños y su bienestar físico y sicológico desde la infancia. En su discurso al I Congreso de Mujeres Trabajadoras de Toda Rusia en 1918, declaró:
“Gradualmente, la sociedad se hará cargo de todas aquellas obligaciones que antes recaían sobre los padres...
“Existen ya casas para los niños lactantes, guarderías infantiles, jardines de la infancia, colonias y hogares para niños, enfermerías y sanatorios para los enfermos o delicados, restaurantes, comedores gratuitos para los discípulos en escuelas, libros de estudio gratuitos, ropas de abrigo y calzado para los niños de los establecimientos de enseñanza. ¿Todo esto no demuestra suficientemente que el niño sale ya del marco estrecho de la familia, pasando la carga de su crianza y educación de los padres a la colectividad?”
—“El comunismo y la familia”, Editorial Marxista, Barcelona, 1937
En una sociedad socialista, el personal encargado del cuidado y la educación en guarderías, jardines de niños y las escuelas preescolares estará compuesto de hombres y mujeres. De este modo —y sólo de este modo—, podrá eliminarse la división ancestral del trabajo entre hombres y mujeres en el cuidado de los niños pequeños.
El punto de vista de Kollontai acerca del futuro de la familia no era inusual entre los dirigentes bolcheviques. En La mujer, el estado y la revolución: Política familiar y vida social soviéticas, 1917-1936 (Ediciones IPS, 2010), Wendy Goldman, una académica estadounidense de simpatías liberales feministas, escribe que Aleksandr Goijbarg, el principal autor del primer Código Sobre el Matrimonio, la Familia y la Tutela (1918), “alentaba a los padres a rechazar ‘su amor estrecho e irracional por sus hijos’. Según su punto de vista la crianza del estado ‘proveería resultados ampliamente superiores al abordaje privado, individual, irracional y no científico de padres individualmente “amorosos” pero “ignorantes”’”. Los bolcheviques no buscaban únicamente liberar a las mujeres del fastidio doméstico y la dominación patriarcal, sino también liberar a los niños de los efectos, frecuentemente nocivos, de la autoridad parental.
Los bolcheviques y el cuidado colectivo de los niños
Haciendo eco de Vogel, Smith escribe:
“Si la función económica de la familia obrera, tan crucial en la reproducción de la fuerza de trabajo para el sistema capitalista —y que al mismo tiempo forma la raíz social de toda la opresión de la mujer—, fuera eliminada, se sentarían las bases materiales para la liberación de la mujer. Este resultado sólo puede empezar a obtenerse mediante la eliminación del sistema capitalista y su remplazo por una sociedad socialista que colectivice el trabajo doméstico antes asignado a las mujeres”.
Aquí, el uso que hace Smith del término “trabajo doméstico” resulta ambiguo. ¿Se refiere únicamente a los quehaceres domésticos y al cuidado físico de los niños pequeños? ¿Y qué hay del “trabajo doméstico” que implica lo que se considera la tutela parental hoy día en EE.UU.? Smith no nos lo dice. Simplemente ignora la cuestión de las relaciones interpersonales entre las madres y sus hijos: escuchar y hablar con ellos de sus problemas, deseos y miedos; enseñarles los primeros pasos en el lenguaje y las bases de higiene, seguridad y otras tareas prácticas; jugar con ellos; ayudarles con su tarea. Al ignorar estas interacciones como parte del dominio colectivo, la idea del socialismo de Smith es enteramente compatible con la preservación de la familia, excluyendo los quehaceres domésticos.
¿Por qué esta ambigüedad en una cuestión tan crucial? La ISO apela a los jóvenes idealistas de la izquierda liberal promoviendo una versión del “marxismo” adaptada a sus puntos de vista y a sus prejuicios. Esta organización no toma casi nunca una posición sobre tema alguno que sea verdaderamente impopular en el medio de los radicales liberales estadounidenses. Las jóvenes feministas encontrarán muy atractiva la idea de una vida familiar sin quehaceres domésticos. Pero, ¿abandonar la perspectiva de un hogar familiar propio y la preocupación exclusiva por sus “propios” hijos? La audiencia pequeñoburguesa a la que se dirige Smith se horrorizaría ante el programa bolchevique para la transformación de la vida cotidiana a través de los métodos colectivos de vida. Como escribió Kollontai:
“La mujer, a la que invitamos a que luche por la gran causa de la liberación de los trabajadores, tiene que saber que en el nuevo estado no habrá motivo alguno para separaciones mezquinas, como ocurre ahora.
“‘Estos son mis hijos. Ellos son los únicos a quienes debo toda mi atención maternal, todo mi afecto; ésos son hijos tuyos; son los hijos del vecino. No tengo nada que ver con ellos. Tengo bastante con los míos propios’.
“Desde ahora, la madre obrera que tenga plena conciencia de su función social, se elevará a tal extremo que llegará a no establecer diferencias entre ‘los tuyos y los míos’; tendrá que recordar siempre que desde ahora no habrá más que ‘nuestros’ hijos, los del estado comunista, posesión común de todos los trabajadores”.
En 1929, el Partido Comunista (PC) ruso todavía llamaba por la extinción de la familia, a pesar del ascenso al poder político de una casta burocrática conservadora dirigida por I.V. Stalin cinco años antes. Pero como escribimos en “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer”: “Para 1936-37, cuando la degeneración del PC ruso ya estaba completa, la doctrina estalinista declaró eso un ‘craso error’ y llamó por una ‘reconstrucción de la familia sobre una nueva base socialista’”.
La familia como una construcción social
Mientras que Smith y Riddell afirman falsamente que el régimen bolchevique de los primeros años apoyaba el papel tradicional de las mujeres como principales cuidadoras de sus niños pequeños, Goldman lo critica por no hacerlo:
“Los bolcheviques les adjudicaban poca importancia a los poderosos lazos emocionales entre padres e hijos. Asumían que la mayor parte del cuidado necesario de los niños, hasta de los más pequeños, podía ser relegado a empleados públicos pagos. Tendían a menospreciar el rol del lazo madre-hijo en la supervivencia infantil y el desarrollo del niño en edad temprana, por más que hasta un conocimiento rudimentario del trabajo de guarderías pre-revolucionarias hubiera revelado las tasas de supervivencia escandalosamente bajas para niños pequeños en contextos institucionales y los obstáculos para el desarrollo infantil sano”.
Esta analogía es completamente inválida. El trato y la suerte de los niños pequeños en los empobrecidos orfanatorios de la Rusia zarista no pueden ser comparados de ningún modo con el cuidado colectivo de los niños en una sociedad revolucionaria. Un estado obrero, particularmente en un país económicamente avanzando, tendría los recursos humanos y materiales para proporcionar un cuidado para los niños pequeños muy superior en todos los aspectos al de una madre en el contexto privado del hogar familiar.
Más aún, los bolcheviques pusieron gran énfasis en la salud y el bienestar de las madres y los niños. El Código Laboral de 1918 proporcionaba un descanso pagado de 30 minutos al menos cada tres horas para alimentar a un bebé. El programa de seguridad maternal implementado ese mismo año proveía una licencia por maternidad pagada de ocho semanas, recesos para el cuidado infantil e instalaciones de descanso en las fábricas para las mujeres en el trabajo, cuidado pre y postnatal gratuito y pensiones en efectivo. Con la red de clínicas de maternidad, consultorios, comedores, guarderías y hogares para las madres y los bebés, este programa probablemente fue la innovación más popular del régimen soviético entre las mujeres.
Los feministas en EE.UU. y otros lugares denuncian frecuentemente la proposición de que “la biología determina el destino” como una expresión de machismo. Y, sin embargo, Goldman asume que las mujeres, o incluso los hombres, que no tienen relación biológica con los bebés ni los niños pequeños son incapaces de desarrollar los mismos sentimientos de protección hacia ellos que sus madres biológicas. Los padres de niños adoptados probablemente tendrán algo que decir contra esta idea. Pero la práctica moderna de la adopción en EE.UU. también está basada en la idea de que sólo en el contexto de una “familia” —ya sea de madre y padre biológicos, padres adoptivos o padres gay o transgénero— los niños pueden recibir el cuidado y el amor necesarios. Lejos de ser un hecho natural, la idea de que los niños sólo pueden desarrollarse con éxito en el contexto de una familia es una construcción social.
Cuando la gente vivía como cazadores-recolectores (durante la vasta mayoría de los 200 mil años en los que ha existido nuestra especie), la banda o la tribu, no “la pareja”, era la unidad básica de la existencia humana. Un ejemplo del pasado no muy distante viene del testimonio de los misioneros jesuitas del siglo XVII entre el pueblo de cazadores naskapi de Labrador. Como lo cuenta Eleanor Burke Leacock en su magnífica introducción a El origen de la familia, la propiedad privada y el estado de Engels (International Publishers, 1972), los jesuitas se quejaban de la libertad sexual de las mujeres naskapi, señalándole a un hombre que “no estaba seguro de que su hijo, que estaba ahí presente, fuera su hijo”. La respuesta del naskapi es reveladora: “Ustedes no tienen sentido. Ustedes los franceses aman sólo a sus propios hijos; pero nosotros amamos a todos los niños de nuestra tribu”.
La desaparición de las clases y la propiedad privada bajo el comunismo conduciría inevitablemente a la completa libertad en las relaciones sexuales y a la desaparición de cualquier concepto de legitimidad e ilegitimidad. Todo el mundo tendría acceso a los beneficios completos de la sociedad por el sólo hecho de ser ciudadano del soviet internacional.
La familia como portadora de la ideología burguesa
Vogel y Smith limitan implícitamente el concepto de trabajo doméstico a las actividades físicas. De ese modo, Smith escribe: “Las actividades cotidianas de la familia aún giran alrededor de la alimentación, el vestido, la limpieza y el cuidado en general de sus miembros, y esa responsabilidad aún recae principalmente en las mujeres”. Pero criar hijos con miras a su eventual ingreso al mercado laboral no es como criar becerros y corderos para el mercado ganadero. La reproducción de la fuerza de trabajo humana no tiene sólo un componente biológico, sino también uno social, es decir ideológico. Llevar a un niño a la iglesia o a recibir educación religiosa también es una forma de trabajo doméstico, importante a su modo para la preservación del sistema capitalista; lo mismo sucede con llevar a un niño a ver una película que glorifica los “valores familiares”, el patriotismo, etc. La familia es la principal institución a través de la cual la ideología burguesa en sus distintas formas se transmite de una generación a la siguiente.
En El ABC del comunismo (1919), escrito por dos dirigentes bolcheviques, Nikolai Bujarin y Evguenii Preobrazhensky, se explica cómo la diminuta minoría de capitalistas no puede dominar a la clase obrera utilizando sólo la fuerza física y la coerción impuestas por la policía y el ejército. La preservación del sistema capitalista también requiere de la fuerza de las ideas:
“La burguesía comprende que no puede someter a la clase obrera con la sola fuerza bruta. Sabe que es necesario nublar también el cerebro... El estado capitalista educa especialistas para el acretinamiento y la doma del proletariado: maestros burgueses y profesores, curas y obispos, plumíferos y periodistas burgueses”.
Bujarin y Preobrazhensky señalaron tres instituciones fundamentales para mantener el dominio ideológico de la burguesía: el sistema educativo, la iglesia y la prensa (los medios masivos actualmente incluyen también al cine, la televisión y el Internet).
En los países capitalistas avanzados, en los que los niños son normalmente considerados propiedad de sus padres, la familia tiene relaciones distintas con cada una de esas instituciones. A partir de los cinco o seis años, los niños están legalmente obligados a asistir a la escuela (pública o privada) y los niños más chicos con frecuencia van a preescolar. Desde muy temprana edad, los niños ven televisión; algunos padres, más frecuentemente las madres, controlan lo que ven. A diferencia de los maestros y los productores de televisión, los clérigos no tienen un acceso tan automático a los niños pequeños: en EE.UU. y otros países, los padres deciden si sus hijos reciben adoctrinamiento religioso o no. Al menos al inicio, este adoctrinamiento les es impuesto a los niños en contra de sus deseos subjetivos. Probablemente no hay en el planeta un niño de cuatro o cinco años que prefiera asistir a servicios religiosos en vez de jugar con otros niños.
Tomemos el caso de un niño de diez años cuyos padres son católicos practicantes. Desde que tiene memoria lo han llevado a misa. Ha ido a una escuela católica en vez de ir a la escuela pública, o adicionalmente a ésta. En casa, ha escuchado rezos antes de cada comida y experimentado múltiples expresiones de fe religiosa en la vida doméstica cotidiana. Hay grandes probabilidades de que un niño como éste suscriba las creencias y doctrinas católicas al menos hasta una etapa posterior de su vida en la que se vea libre de la autoridad de sus padres.
Por otro lado, veamos ahora el caso de un niño de diez años cuyos padres no son religiosos. Su conocimiento de la religión está limitado a lo que ha aprendido en la escuela pública e información ocasional obtenida de programas de televisión, películas y discusiones con otros niños de mentalidad religiosa. Un niño así casi seguramente no será religioso. Pero no tener religión no inmuniza a un niño de otras formas probablemente “progresistas” de ideología burguesa. Un niño criado por padres que suscriben el “humanismo secular” muy probablemente se considerará políticamente liberal en EE.UU. o socialdemócrata en Europa, y probablemente demostrará elitismo intelectual. Así mismo, existe una corriente del libertarismo ateo (asociada con Ayn Rand) que glorifica el individualismo egoísta y el capitalismo de “libre mercado”. La religión no es la única forma de ideología burguesa reaccionaria.
La familia oprime a los niños al igual que a las mujeres, y deforma muchísimo la conciencia de los hombres también. Los feministas, liberales y “socialistas”, ignoran este hecho social fundamental, si no es que abiertamente lo niegan. Para éstos, reconocer que la opresión de los niños es intrínseca a la familia significaría (¡horror de horrores!) criticar el comportamiento socialmente condicionado de las mujeres en su papel de madres. Marxistas autoproclamados como Vogel y Smith, que promueven la tesis de que el trabajo doméstico es la base de la opresión de las mujeres, tratan implícitamente a las mujeres como si sólo hicieran bien a sus hijos.
Contra la represión sexual de los niños
Aunque la mayoría de los feministas condenarían el abuso físico de los niños, en los hechos permanecen indiferentes al abuso sicológico. Por tomar sólo un ejemplo, los hijos de padres fundamentalistas cristianos (católicos o protestantes) sufren la tortura mental de creer que irán al infierno si no se portan bien.
La represión sexual de los niños, que se extiende a la adolescencia, está bastante más extendida y causa daños sicológicos más graves. La sociedad capitalista está diseñada para penalizar la expresión de sexualidad de los niños desde el nacimiento. Incluso los padres más instruidos no pueden proteger a sus hijos de la ideología moralista y antisexo que permea la sociedad estadounidense —desde los pasillos decorados en azul y rosa en las jugueterías hasta la prohibición de desnudez en público y la demonización de la actividad sexual de los niños, incluida la masturbación—. Como principales cuidadoras de los bebés y los niños pequeños, las madres (más que los padres), inician el proceso de represión sexual, enseñándoles a los niños a sentirse avergonzados de sus cuerpos y a suprimir su curiosidad natural.
August Bebel, uno de los principales dirigentes de la socialdemocracia alemana a finales del siglo XIX y principios del XX, parece un libertario sexual radical en comparación de los “feministas socialistas” de hoy en día. En La mujer y el socialismo, insistía:
“La satisfacción del instinto sexual es asunto personal de cada uno lo mismo que la satisfacción de cualquier otro instinto natural. Nadie tendrá que dar cuentas a otro ni se entremezclará nadie a quien no se le llame... El hecho de que desaparezca esa vergüenza tonta y ese ridículo secreto para hablar de las cosas sexuales, dará al trato entre los sexos una forma mucho más natural que hoy” [énfasis en el original].
Uno puede leer cientos de páginas escritas por los “feministas socialistas” modernos sin encontrar un solo argumento de que una sociedad socialista le permitirá a todo mundo satisfacer mejor sus deseos y necesidades sexuales.
El futuro comunista
Bajo el comunismo, la gente tendrá la genuina y auténtica libertad de construir y reconstruir sus relaciones interpersonales. Desde luego, esta libertad no es absoluta. La humanidad no puede trascender sus características biológicas y su relación con el entorno natural. El hombre y la mujer comunistas también envejecerán y morirán. Tampoco es posible borrar por completo el pasado y construir la sociedad desde cero. La humanidad comunista heredará, para bien y para mal, el legado cultural acumulado de nuestra especie. No podemos s aber qué prácticas sexuales existirán en la sociedad comunista porque serán determinadas en el futuro. Cualquier proyección, y más aún una prescripción, llevaría consigo las actitudes, los valores y los prejuicios formados en una sociedad de clases represiva.
Una diferencia fundamental entre los marxistas y los feministas, ya sean liberales o supuestamente socialistas, es que nuestro objetivo final no es la equidad entre los géneros como tal, sino el desarrollo progresista de la especie humana en su conjunto. La crianza comunal de los niños bajo condiciones de abundancia material y riqueza cultural producirá seres humanos cuyas capacidades mentales y bienestar sicológico serán vastamente superiores a las de la gente en esta sociedad empobrecida, opresiva y dividida en clases. En un discurso de 1932 acerca de la Revolución Rusa, “¿Qué fue la Revolución Rusa?”, León Trotsky dijo:
“Verdad es que la humanidad ha producido más de una vez gigantes del pensamiento y de la acción que sobrepasaban a sus contemporáneos como cumbres en una cadena de montañas. El género humano tiene derecho a estar orgulloso de sus Aristóteles, Shakespeare, Darwin, Beethoven, Goethe, Marx, Edison, Lenin. ¿Pero por qué estos hombres son tan escasos? Ante todo, porque han salido, casi sin excepción, de las clases elevadas y medias. Salvo raras excepciones, los destellos del genio quedan ahogados en las entrañas oprimidas del pueblo, antes que ellas puedan incluso brotar. Pero también porque el proceso de generación, de desarrollo y de educación del hombre permaneció y permanece siendo en su esencia obra del azar; no esclarecido por la teoría y la práctica; no sometido a la conciencia y a la voluntad...
“Cuando haya terminado con las fuerzas anárquicas de su propia sociedad, el hombre trabajará sobre sí mismo en los morteros, con las herramientas del químico. Por primera vez, la humanidad se considerará a sí misma como una materia prima y, en el mejor de los casos, como un producto semiacabado físico y psíquico. El socialismo significará un salto del reino de la necesidad al reino de la libertad. También es en este sentido que el hombre de hoy, lleno de contradicciones y sin armonía, franqueará la vía hacia una nueva especie más feliz”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
submitted by ShaunaDorothy to communismo [link] [comments]


2016.06.07 04:08 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 2 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Pero, ¿cómo se logrará esta reducción y redistribución del trabajo doméstico? En la transición de la dictadura del proletariado al comunismo pleno, la transformación de la familia es un corolario de la expansión de la producción y el aumento de la abundancia. Su extinción o desintegración es resultado del éxito económico. En el proceso, será remplazada por nuevas formas de vivir que serán inconmensurablemente más ricas, humanas y gratificantes. Bien puede haber la necesidad de desarrollar algunas reglas en el curso de esta transformación conforme la gente busque nuevos modos de vida. En el periodo de transición, será la tarea del colectivo democrático de los obreros, el soviet, construir alternativas y guiar el proceso.
Vogel no plantea la cuestión crucial: cuando la mujer se libere de la esclavitud doméstica, ¿será libre para hacer qué? ¿La reducción del tiempo que pase en el trabajo doméstico será compensada por un aumento comparable en el tiempo que pase en su trabajo, dos horas menos lavando ropa y trapeando pisos, dos horas más en la línea de ensamblaje de la fábrica? Ésa ciertamente no es la idea marxista de la liberación de la mujer.
Remplazar el trabajo doméstico y la crianza de los niños con instituciones colectivas son aspectos de un cambio fundamental en la relación entre producción y tiempo de trabajo. Bajo una economía socialista planificada, todo tipo de actividad económica —desde la producción de acero y computadoras hasta la limpieza de la ropa, los pisos y los muebles— pasará por un constante y rápido aumento en la cantidad de producto por unidad de trabajo aplicado. Mucho antes de que se logre una sociedad comunista, es probable que la mayor parte del trabajo doméstico ya se haya automatizado. Más en general, habrá una reducción continua del tiempo de trabajo total necesario para la producción y el mantenimiento de los bienes de consumo y los medios de producción.
En una sociedad plenamente comunista, la mayor parte del tiempo será lo que ahora llamamos “tiempo libre”. El trabajo necesario absorberá una porción tan pequeña de tiempo y energía que cada individuo se lo concederá libremente al colectivo social. Todos dispondrán del tiempo y de los recursos materiales y culturales necesarios para realizar trabajo creativo y gratificante. En los Grundrisse (1857), Marx cita la composición musical como ejemplo de trabajo genuinamente libre.
Los “feministas socialistas” falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques
En 2005, Sharon Smith, figura dirigente de la ISO que se pretende una teórica, publicó un libro, Women and Socialism: Essays on Women’s Liberation (La mujer y el socialismo: Ensayos sobre la liberación de la mujer, Haymarket Books), del cual se espera una nueva edición revisada y expandida para este año [2015]. Un extracto de esta nueva edición, “Theorizing Women’s Oppression: Domestic Labor and Women’s Oppress-ion” [Teorizando sobre la opresión de la mujer: El trabajo doméstico y la opresión de la mujer], publicado en International Socialist Review (marzo de 2013), delinea lo que la ISO define como su nuevo enfoque del feminismo. La “teorización” de Smith se basa en gran medida en el concepto de que el trabajo doméstico no remunerado es el fundamento de la opresión de la mujer, como lo presenta Vogel en Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory.
Smith comienza criticando a Karl Marx y Friedrich Engels, un requisito esencial para acceder al medio feminista pequeñoburgués: “La manera en que Marx y Engels describen la opresión de la mujer presenta frecuentemente componentes contradictorios: en algunos sentidos cuestionando fundamentalmente el status quo de género, pero meramente reflejándolo en otros”. Smith critica incluso más agudamente la Revolución Bolchevique de 1917 en Rusia, un evento que los liberales, feministas o no, consideran en el mejor de los casos un experimento utópico fallido y, en el peor, el nacimiento de un estado policiaco totalitario.
Haciéndole el juego a los prejuicios anticomunistas, Smith afirma que los bolcheviques apoyaron el papel tradicional de la mujer, haciendo de la maternidad el más alto deber social: “A pesar de los enormes logros de la Revolución Rusa de 1917 —incluyendo la legalización del aborto y el divorcio, el derecho al voto y a contender por puestos públicos y la abrogación de leyes que criminalizaban la prostitución y la sexualidad gay—, ésta no produjo una teoría capaz de enfrentar las normas naturales heterosexuales o la prioridad dada al destino maternal de las mujeres”. Smith procede a citar una declaración de John Riddell, un historiador izquierdista que frecuentemente publica en la International Socialist Review de la ISO: “Las mujeres comunistas en ese periodo veían el tener hijos como una responsabilidad social y buscaban ayudar a las ‘mujeres pobres que desean experimentar la maternidad como la más elevada felicidad’”.
Apoyándose en una cita sacada de contexto, Smith y Riddell falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques. Los bolcheviques veían el remplazo de la familia a través de métodos colectivos para la crianza de los niños no como un objetivo distante en una futura sociedad comunista, sino como un programa que estaban empezando a implementar en el estado obrero ruso soviético existente. Alexandra Kollontai, una de las dirigentes del trabajo bolchevique entre las mujeres, abogó por instituciones socializadas que asumieran completa responsabilidad por los niños y su bienestar físico y sicológico desde la infancia. En su discurso al I Congreso de Mujeres Trabajadoras de Toda Rusia en 1918, declaró:
“Gradualmente, la sociedad se hará cargo de todas aquellas obligaciones que antes recaían sobre los padres...
“Existen ya casas para los niños lactantes, guarderías infantiles, jardines de la infancia, colonias y hogares para niños, enfermerías y sanatorios para los enfermos o delicados, restaurantes, comedores gratuitos para los discípulos en escuelas, libros de estudio gratuitos, ropas de abrigo y calzado para los niños de los establecimientos de enseñanza. ¿Todo esto no demuestra suficientemente que el niño sale ya del marco estrecho de la familia, pasando la carga de su crianza y educación de los padres a la colectividad?”
—“El comunismo y la familia”, Editorial Marxista, Barcelona, 1937
En una sociedad socialista, el personal encargado del cuidado y la educación en guarderías, jardines de niños y las escuelas preescolares estará compuesto de hombres y mujeres. De este modo —y sólo de este modo—, podrá eliminarse la división ancestral del trabajo entre hombres y mujeres en el cuidado de los niños pequeños.
El punto de vista de Kollontai acerca del futuro de la familia no era inusual entre los dirigentes bolcheviques. En La mujer, el estado y la revolución: Política familiar y vida social soviéticas, 1917-1936 (Ediciones IPS, 2010), Wendy Goldman, una académica estadounidense de simpatías liberales feministas, escribe que Aleksandr Goijbarg, el principal autor del primer Código Sobre el Matrimonio, la Familia y la Tutela (1918), “alentaba a los padres a rechazar ‘su amor estrecho e irracional por sus hijos’. Según su punto de vista la crianza del estado ‘proveería resultados ampliamente superiores al abordaje privado, individual, irracional y no científico de padres individualmente “amorosos” pero “ignorantes”’”. Los bolcheviques no buscaban únicamente liberar a las mujeres del fastidio doméstico y la dominación patriarcal, sino también liberar a los niños de los efectos, frecuentemente nocivos, de la autoridad parental.
Los bolcheviques y el cuidado colectivo de los niños
Haciendo eco de Vogel, Smith escribe:
“Si la función económica de la familia obrera, tan crucial en la reproducción de la fuerza de trabajo para el sistema capitalista —y que al mismo tiempo forma la raíz social de toda la opresión de la mujer—, fuera eliminada, se sentarían las bases materiales para la liberación de la mujer. Este resultado sólo puede empezar a obtenerse mediante la eliminación del sistema capitalista y su remplazo por una sociedad socialista que colectivice el trabajo doméstico antes asignado a las mujeres”.
Aquí, el uso que hace Smith del término “trabajo doméstico” resulta ambiguo. ¿Se refiere únicamente a los quehaceres domésticos y al cuidado físico de los niños pequeños? ¿Y qué hay del “trabajo doméstico” que implica lo que se considera la tutela parental hoy día en EE.UU.? Smith no nos lo dice. Simplemente ignora la cuestión de las relaciones interpersonales entre las madres y sus hijos: escuchar y hablar con ellos de sus problemas, deseos y miedos; enseñarles los primeros pasos en el lenguaje y las bases de higiene, seguridad y otras tareas prácticas; jugar con ellos; ayudarles con su tarea. Al ignorar estas interacciones como parte del dominio colectivo, la idea del socialismo de Smith es enteramente compatible con la preservación de la familia, excluyendo los quehaceres domésticos.
¿Por qué esta ambigüedad en una cuestión tan crucial? La ISO apela a los jóvenes idealistas de la izquierda liberal promoviendo una versión del “marxismo” adaptada a sus puntos de vista y a sus prejuicios. Esta organización no toma casi nunca una posición sobre tema alguno que sea verdaderamente impopular en el medio de los radicales liberales estadounidenses. Las jóvenes feministas encontrarán muy atractiva la idea de una vida familiar sin quehaceres domésticos. Pero, ¿abandonar la perspectiva de un hogar familiar propio y la preocupación exclusiva por sus “propios” hijos? La audiencia pequeñoburguesa a la que se dirige Smith se horrorizaría ante el programa bolchevique para la transformación de la vida cotidiana a través de los métodos colectivos de vida. Como escribió Kollontai:
“La mujer, a la que invitamos a que luche por la gran causa de la liberación de los trabajadores, tiene que saber que en el nuevo estado no habrá motivo alguno para separaciones mezquinas, como ocurre ahora.
“‘Estos son mis hijos. Ellos son los únicos a quienes debo toda mi atención maternal, todo mi afecto; ésos son hijos tuyos; son los hijos del vecino. No tengo nada que ver con ellos. Tengo bastante con los míos propios’.
“Desde ahora, la madre obrera que tenga plena conciencia de su función social, se elevará a tal extremo que llegará a no establecer diferencias entre ‘los tuyos y los míos’; tendrá que recordar siempre que desde ahora no habrá más que ‘nuestros’ hijos, los del estado comunista, posesión común de todos los trabajadores”.
En 1929, el Partido Comunista (PC) ruso todavía llamaba por la extinción de la familia, a pesar del ascenso al poder político de una casta burocrática conservadora dirigida por I.V. Stalin cinco años antes. Pero como escribimos en “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer”: “Para 1936-37, cuando la degeneración del PC ruso ya estaba completa, la doctrina estalinista declaró eso un ‘craso error’ y llamó por una ‘reconstrucción de la familia sobre una nueva base socialista’”.
La familia como una construcción social
Mientras que Smith y Riddell afirman falsamente que el régimen bolchevique de los primeros años apoyaba el papel tradicional de las mujeres como principales cuidadoras de sus niños pequeños, Goldman lo critica por no hacerlo:
“Los bolcheviques les adjudicaban poca importancia a los poderosos lazos emocionales entre padres e hijos. Asumían que la mayor parte del cuidado necesario de los niños, hasta de los más pequeños, podía ser relegado a empleados públicos pagos. Tendían a menospreciar el rol del lazo madre-hijo en la supervivencia infantil y el desarrollo del niño en edad temprana, por más que hasta un conocimiento rudimentario del trabajo de guarderías pre-revolucionarias hubiera revelado las tasas de supervivencia escandalosamente bajas para niños pequeños en contextos institucionales y los obstáculos para el desarrollo infantil sano”.
Esta analogía es completamente inválida. El trato y la suerte de los niños pequeños en los empobrecidos orfanatorios de la Rusia zarista no pueden ser comparados de ningún modo con el cuidado colectivo de los niños en una sociedad revolucionaria. Un estado obrero, particularmente en un país económicamente avanzando, tendría los recursos humanos y materiales para proporcionar un cuidado para los niños pequeños muy superior en todos los aspectos al de una madre en el contexto privado del hogar familiar.
Más aún, los bolcheviques pusieron gran énfasis en la salud y el bienestar de las madres y los niños. El Código Laboral de 1918 proporcionaba un descanso pagado de 30 minutos al menos cada tres horas para alimentar a un bebé. El programa de seguridad maternal implementado ese mismo año proveía una licencia por maternidad pagada de ocho semanas, recesos para el cuidado infantil e instalaciones de descanso en las fábricas para las mujeres en el trabajo, cuidado pre y postnatal gratuito y pensiones en efectivo. Con la red de clínicas de maternidad, consultorios, comedores, guarderías y hogares para las madres y los bebés, este programa probablemente fue la innovación más popular del régimen soviético entre las mujeres.
Los feministas en EE.UU. y otros lugares denuncian frecuentemente la proposición de que “la biología determina el destino” como una expresión de machismo. Y, sin embargo, Goldman asume que las mujeres, o incluso los hombres, que no tienen relación biológica con los bebés ni los niños pequeños son incapaces de desarrollar los mismos sentimientos de protección hacia ellos que sus madres biológicas. Los padres de niños adoptados probablemente tendrán algo que decir contra esta idea. Pero la práctica moderna de la adopción en EE.UU. también está basada en la idea de que sólo en el contexto de una “familia” —ya sea de madre y padre biológicos, padres adoptivos o padres gay o transgénero— los niños pueden recibir el cuidado y el amor necesarios. Lejos de ser un hecho natural, la idea de que los niños sólo pueden desarrollarse con éxito en el contexto de una familia es una construcción social.
Cuando la gente vivía como cazadores-recolectores (durante la vasta mayoría de los 200 mil años en los que ha existido nuestra especie), la banda o la tribu, no “la pareja”, era la unidad básica de la existencia humana. Un ejemplo del pasado no muy distante viene del testimonio de los misioneros jesuitas del siglo XVII entre el pueblo de cazadores naskapi de Labrador. Como lo cuenta Eleanor Burke Leacock en su magnífica introducción a El origen de la familia, la propiedad privada y el estado de Engels (International Publishers, 1972), los jesuitas se quejaban de la libertad sexual de las mujeres naskapi, señalándole a un hombre que “no estaba seguro de que su hijo, que estaba ahí presente, fuera su hijo”. La respuesta del naskapi es reveladora: “Ustedes no tienen sentido. Ustedes los franceses aman sólo a sus propios hijos; pero nosotros amamos a todos los niños de nuestra tribu”.
La desaparición de las clases y la propiedad privada bajo el comunismo conduciría inevitablemente a la completa libertad en las relaciones sexuales y a la desaparición de cualquier concepto de legitimidad e ilegitimidad. Todo el mundo tendría acceso a los beneficios completos de la sociedad por el sólo hecho de ser ciudadano del soviet internacional.
La familia como portadora de la ideología burguesa
Vogel y Smith limitan implícitamente el concepto de trabajo doméstico a las actividades físicas. De ese modo, Smith escribe: “Las actividades cotidianas de la familia aún giran alrededor de la alimentación, el vestido, la limpieza y el cuidado en general de sus miembros, y esa responsabilidad aún recae principalmente en las mujeres”. Pero criar hijos con miras a su eventual ingreso al mercado laboral no es como criar becerros y corderos para el mercado ganadero. La reproducción de la fuerza de trabajo humana no tiene sólo un componente biológico, sino también uno social, es decir ideológico. Llevar a un niño a la iglesia o a recibir educación religiosa también es una forma de trabajo doméstico, importante a su modo para la preservación del sistema capitalista; lo mismo sucede con llevar a un niño a ver una película que glorifica los “valores familiares”, el patriotismo, etc. La familia es la principal institución a través de la cual la ideología burguesa en sus distintas formas se transmite de una generación a la siguiente.
En El ABC del comunismo (1919), escrito por dos dirigentes bolcheviques, Nikolai Bujarin y Evguenii Preobrazhensky, se explica cómo la diminuta minoría de capitalistas no puede dominar a la clase obrera utilizando sólo la fuerza física y la coerción impuestas por la policía y el ejército. La preservación del sistema capitalista también requiere de la fuerza de las ideas:
“La burguesía comprende que no puede someter a la clase obrera con la sola fuerza bruta. Sabe que es necesario nublar también el cerebro... El estado capitalista educa especialistas para el acretinamiento y la doma del proletariado: maestros burgueses y profesores, curas y obispos, plumíferos y periodistas burgueses”.
Bujarin y Preobrazhensky señalaron tres instituciones fundamentales para mantener el dominio ideológico de la burguesía: el sistema educativo, la iglesia y la prensa (los medios masivos actualmente incluyen también al cine, la televisión y el Internet).
En los países capitalistas avanzados, en los que los niños son normalmente considerados propiedad de sus padres, la familia tiene relaciones distintas con cada una de esas instituciones. A partir de los cinco o seis años, los niños están legalmente obligados a asistir a la escuela (pública o privada) y los niños más chicos con frecuencia van a preescolar. Desde muy temprana edad, los niños ven televisión; algunos padres, más frecuentemente las madres, controlan lo que ven. A diferencia de los maestros y los productores de televisión, los clérigos no tienen un acceso tan automático a los niños pequeños: en EE.UU. y otros países, los padres deciden si sus hijos reciben adoctrinamiento religioso o no. Al menos al inicio, este adoctrinamiento les es impuesto a los niños en contra de sus deseos subjetivos. Probablemente no hay en el planeta un niño de cuatro o cinco años que prefiera asistir a servicios religiosos en vez de jugar con otros niños.
Tomemos el caso de un niño de diez años cuyos padres son católicos practicantes. Desde que tiene memoria lo han llevado a misa. Ha ido a una escuela católica en vez de ir a la escuela pública, o adicionalmente a ésta. En casa, ha escuchado rezos antes de cada comida y experimentado múltiples expresiones de fe religiosa en la vida doméstica cotidiana. Hay grandes probabilidades de que un niño como éste suscriba las creencias y doctrinas católicas al menos hasta una etapa posterior de su vida en la que se vea libre de la autoridad de sus padres.
Por otro lado, veamos ahora el caso de un niño de diez años cuyos padres no son religiosos. Su conocimiento de la religión está limitado a lo que ha aprendido en la escuela pública e información ocasional obtenida de programas de televisión, películas y discusiones con otros niños de mentalidad religiosa. Un niño así casi seguramente no será religioso. Pero no tener religión no inmuniza a un niño de otras formas probablemente “progresistas” de ideología burguesa. Un niño criado por padres que suscriben el “humanismo secular” muy probablemente se considerará políticamente liberal en EE.UU. o socialdemócrata en Europa, y probablemente demostrará elitismo intelectual. Así mismo, existe una corriente del libertarismo ateo (asociada con Ayn Rand) que glorifica el individualismo egoísta y el capitalismo de “libre mercado”. La religión no es la única forma de ideología burguesa reaccionaria.
La familia oprime a los niños al igual que a las mujeres, y deforma muchísimo la conciencia de los hombres también. Los feministas, liberales y “socialistas”, ignoran este hecho social fundamental, si no es que abiertamente lo niegan. Para éstos, reconocer que la opresión de los niños es intrínseca a la familia significaría (¡horror de horrores!) criticar el comportamiento socialmente condicionado de las mujeres en su papel de madres. Marxistas autoproclamados como Vogel y Smith, que promueven la tesis de que el trabajo doméstico es la base de la opresión de las mujeres, tratan implícitamente a las mujeres como si sólo hicieran bien a sus hijos.
Contra la represión sexual de los niños
Aunque la mayoría de los feministas condenarían el abuso físico de los niños, en los hechos permanecen indiferentes al abuso sicológico. Por tomar sólo un ejemplo, los hijos de padres fundamentalistas cristianos (católicos o protestantes) sufren la tortura mental de creer que irán al infierno si no se portan bien.
La represión sexual de los niños, que se extiende a la adolescencia, está bastante más extendida y causa daños sicológicos más graves. La sociedad capitalista está diseñada para penalizar la expresión de sexualidad de los niños desde el nacimiento. Incluso los padres más instruidos no pueden proteger a sus hijos de la ideología moralista y antisexo que permea la sociedad estadounidense —desde los pasillos decorados en azul y rosa en las jugueterías hasta la prohibición de desnudez en público y la demonización de la actividad sexual de los niños, incluida la masturbación—. Como principales cuidadoras de los bebés y los niños pequeños, las madres (más que los padres), inician el proceso de represión sexual, enseñándoles a los niños a sentirse avergonzados de sus cuerpos y a suprimir su curiosidad natural.
August Bebel, uno de los principales dirigentes de la socialdemocracia alemana a finales del siglo XIX y principios del XX, parece un libertario sexual radical en comparación de los “feministas socialistas” de hoy en día. En La mujer y el socialismo, insistía:
“La satisfacción del instinto sexual es asunto personal de cada uno lo mismo que la satisfacción de cualquier otro instinto natural. Nadie tendrá que dar cuentas a otro ni se entremezclará nadie a quien no se le llame... El hecho de que desaparezca esa vergüenza tonta y ese ridículo secreto para hablar de las cosas sexuales, dará al trato entre los sexos una forma mucho más natural que hoy” [énfasis en el original].
Uno puede leer cientos de páginas escritas por los “feministas socialistas” modernos sin encontrar un solo argumento de que una sociedad socialista le permitirá a todo mundo satisfacer mejor sus deseos y necesidades sexuales.
El futuro comunista
Bajo el comunismo, la gente tendrá la genuina y auténtica libertad de construir y reconstruir sus relaciones interpersonales. Desde luego, esta libertad no es absoluta. La humanidad no puede trascender sus características biológicas y su relación con el entorno natural. El hombre y la mujer comunistas también envejecerán y morirán. Tampoco es posible borrar por completo el pasado y construir la sociedad desde cero. La humanidad comunista heredará, para bien y para mal, el legado cultural acumulado de nuestra especie. No podemos s aber qué prácticas sexuales existirán en la sociedad comunista porque serán determinadas en el futuro. Cualquier proyección, y más aún una prescripción, llevaría consigo las actitudes, los valores y los prejuicios formados en una sociedad de clases represiva.
Una diferencia fundamental entre los marxistas y los feministas, ya sean liberales o supuestamente socialistas, es que nuestro objetivo final no es la equidad entre los géneros como tal, sino el desarrollo progresista de la especie humana en su conjunto. La crianza comunal de los niños bajo condiciones de abundancia material y riqueza cultural producirá seres humanos cuyas capacidades mentales y bienestar sicológico serán vastamente superiores a las de la gente en esta sociedad empobrecida, opresiva y dividida en clases. En un discurso de 1932 acerca de la Revolución Rusa, “¿Qué fue la Revolución Rusa?”, León Trotsky dijo:
“Verdad es que la humanidad ha producido más de una vez gigantes del pensamiento y de la acción que sobrepasaban a sus contemporáneos como cumbres en una cadena de montañas. El género humano tiene derecho a estar orgulloso de sus Aristóteles, Shakespeare, Darwin, Beethoven, Goethe, Marx, Edison, Lenin. ¿Pero por qué estos hombres son tan escasos? Ante todo, porque han salido, casi sin excepción, de las clases elevadas y medias. Salvo raras excepciones, los destellos del genio quedan ahogados en las entrañas oprimidas del pueblo, antes que ellas puedan incluso brotar. Pero también porque el proceso de generación, de desarrollo y de educación del hombre permaneció y permanece siendo en su esencia obra del azar; no esclarecido por la teoría y la práctica; no sometido a la conciencia y a la voluntad...
“Cuando haya terminado con las fuerzas anárquicas de su propia sociedad, el hombre trabajará sobre sí mismo en los morteros, con las herramientas del químico. Por primera vez, la humanidad se considerará a sí misma como una materia prima y, en el mejor de los casos, como un producto semiacabado físico y psíquico. El socialismo significará un salto del reino de la necesidad al reino de la libertad. También es en este sentido que el hombre de hoy, lleno de contradicciones y sin armonía, franqueará la vía hacia una nueva especie más feliz”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


Kpop juego de citas(Versión Navidad)-BTS, EXO, SEVENTEEN ... Taxi Driver - Vídeotutorial - LudoNoticias Jugando Esgrima Biblico y Aprendiendo El bingo de las letras  Juego de lectoescritura para ... La Más Divertida Carrera de los Minions - Juegos Para ... Padre De Familia • Temporada 15x14 • El juego de las citas ... El juego de las citas - Padre de Familia 2020 (1080p) #2/2 ...

El papel del juego en el desarrollo infantil

  1. Kpop juego de citas(Versión Navidad)-BTS, EXO, SEVENTEEN ...
  2. Taxi Driver - Vídeotutorial - LudoNoticias
  3. Jugando Esgrima Biblico y Aprendiendo
  4. El bingo de las letras Juego de lectoescritura para ...
  5. La Más Divertida Carrera de los Minions - Juegos Para ...
  6. Padre De Familia • Temporada 15x14 • El juego de las citas ...
  7. El juego de las citas - Padre de Familia 2020 (1080p) #2/2 ...

Un video de juego de esgrima biblico en la iglesia. Buscando citas biblicas mientras aprendemos de las citas biblicas para aplicación personal. Hombres contr... El juego de las citas - Padre de Familia 2020 (1080p) #2/2 Juego de lectoescritura para que los niños aprendan las letras, la conciencia fonológica y la discriminación visual y auditiva. Ideal para niños con dislexia... Suscríbete Gratis a Nuestro Canal para enterarte de Nuevos Nuevos! Si te gusta este tipo de juegos de dibujos animados para niños, La Más Divertida Carrera d... Padre De Familia • Temporada 15x14 • El juego de las citas • Padre De Familia HD Al más puro estilo de Robert de Niro, nuestro compañero Daniel nos enseña a jugar a Taxi Driver, un filler de cartas con un apartado gráfico de lujo, ya que está ilustrado por Bié. Recorre ... Kpop juego de citas version navidad Felices fiestas! Espero que te diviertas con este nuevo juego para el canal. suscribete para mas contenido. Sin intencion...